Archivo mensual: diciembre 2014

Guardiola habla…


Cuando se le pregunta sobre el ganar, él es muy claro…

…no existe una fórmula mágica para ganar. Si la hubiera, el fútbol sería tan sencillo como ir a comprar a un gran centro comercial: simplemente vas y escoges lo que más te gusta. ¿Dónde quedarían entonces el reto o la emoción? Yo no gané la Copa de Europa inmediatamente. Comencé mi carrera en el Gimnàstic de Manresa, un equipo regional de Cataluña.

La gente aprende algo con sus victorias, pero mucho más de sus defectos. ¿Cómo se enfrentan a los reveses?

… Ha habido momentos de mucha tristeza. Como si los focos, de repente, se hubieran apagado. Cuando el FC Barcelona, en 2012, cayó en semifinales de la Liga de Campeones contra el Chelsea fue uno de ellos. Éramos mucho mejores que nuestros rivales, pero concedimos un gol innecesario en la vuelta y antes que nos diéramos cuenta estábamos eliminados. Aquello supuso una gran derrota para mí. Me sentí como si no pudiera volver a levantar a mi equipo.

…pero liderar un equipo exige toneladas de energía. En otras palabras, hay momentos en los que necesitas recargar las baterías. Eso es lo que yo hice cuando me tomé un año sabático en Nueva York. Fue muy importante para mí, para mi familia y también para mi anterior equipo.

¿Podrían sus grandes logros con el FC Barcelona haber interferido en su hambre de éxitos?

.. Fuimos increíblemente exitosos. Catorce títulos en sólo cuatro años, fue el mejor periodo en toda la historia del Club. Pero eso puede ser también una losa. Encontré, progresivamente, dificultades para motivarme a mí mismo y al equipo.

Yo vengo a hacer mi trabajo de la mejor manera posible, como hice en Barcelona. Vine a un país diferente al que yo nací y crecí, donde sentimos el fútbol de una manera totalmente distinta. Yo intento adaptarme y también pretendo que se adapten a mis ideas, pero eso es un proceso, no algo que se consigue en un año”,

Guardiola en diferentes ocasiones se ha manifestado sobre las valoraciones despectivas que se dicen acerca de los tipos de juego que se observan en el fútbol, y lo fácil que la gente los critica…

Siempre según Guardiola, “El ‘tika taka’ es un término muy peyorativo, de pasarse el balón solo para divertirse, sin intención. El fútbol es todo tan hermoso porque todos tienen sus opiniones y todas son válidas. Ya les gustaría a los artistas o a los pintores que después de hacer su arte tanta gente opinara de su obra”.

Sobre la figura del entrenador, y lo difícil que es esta profesión, el lo tiene muy claro…

… Pep tiene claro que a los técnicos se les mide por los resultados y los títulos logrados:  “No hay secretos. Si no gano, probablemente el año que viene venga otro entrenador”, reflexionó en voz alta.

 Siempre defensor de los jugadores a los que entrena, se identifica plenamente con ellos. Son los que hacen mejor a los entrenadores…

“Cuando me preguntan que quién quiero que gane, no hay nada mejor que lo hagan los jugadores que he tenido (conmigo) y sobre todo la buena gente a la que he podido entrenar y que me han hecho mejor. Ahora Alemania fue campeón del mundo y estoy encantado y feliz por ellos. Es un gran regalo para el Bayern Múnich que seis jugadores hayan ayudado a Alemania a ser campeones”
El sabe de la importancia de los jugadores que juegan, y de los que no juegan. Es importante saber de la personalidad de sus futbolistas. El conocerles como personas. 

Pueden los diferentes caracteres ser también un obstáculo en un equipo ?

Sí, definitivamente necesitamos eso. Pero con muchas estrellas en la alineación, como tenemos actualmente en el Bayern de Munich o en mi anterior equipo el FC Barcelona, puedes llegar a situaciones donde la diversidad también puede ser destructiva. Todo el mundo quiere jugar, pero sólo puedes poner a once jugadores en el campo a la vez. A los que deje como suplentes son los que probablemente no estarán contentos con mi decisión. Y entonces, está la presión, por parte de la prensa y de los fans, de tener que seleccionar a determinados jugadores. Cada vez que dejaba a Messi en el banquillo, por ejemplo, se armaba el lío en Barcelona.

ivan anero

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Entrenamiento invisible: hacer deporte sin que el cuerpo lo sepa.


El entrenamiento invisible se basa en el principio de que podemos ejercitar el cuerpo sin enterarnos. De manera que las tareas cotidianas, las actividades de nuestro día a día, nos ayuden a estar más en forma y saludables. Marcos Flórez, entrenador personal y creador deestarenforma.com, nos ofrece unos pasos sencillos para empezar con esta apacible disciplina.

DORMIR. Un estudio de la Universidad de Michigan relaciona dormir una hora más con una pérdida de peso de hasta siete kilos al año. ¿Por qué? Según el informe, quien no descansa lo suficiente tiene mayor ansiedad (aumentan sus niveles de cortisol) e ingiere 70 calorías de más al día.

PEDALEAR. En los últimos meses muchos ayuntamientos se han sumado al reto de hacer que su población se mueva en bicicleta, para lo que han llenado sus calles de unidades en alquiler. ¿No es el caso? Invertir en una bicicleta es un gran negocio para la salud: pedalear quema 140 calorías cada 20 minutos.

CAMINAR. La orografía de ciudades como Madrid no invitan precisamente al pedaleo (de hecho, el parque móvil de alquiler de dos ruedas en la capital es, para lamento de muchos, a motor). Se puede optar por aparcar lo más lejos que nuestro tiempo lo permita y terminar el trayecto a pie: andar quema cinco calorías por minuto.

COMBINAR ASCENSOR Y ESCALERAS. Subir escalones quema entre cinco y seis calorías por planta y además activa el sistema cardiovascular. Del aparcamiento a la planta baja, toca correr para subir el ritmo cardíaco. Un par de plantas en el ascensor de descanso y vuelta a las escaleras hasta llegar al destino. Cada vez que bajemos a la máquina de café, otra vez…

PARAR. Si se hace un esfuerzo suficiente, además de las calorías fulminadas por el movimiento, conseguimos durante el reposo elevar el metabolismo de recuperación: las calorías que el cuerpo necesita para reponerse. Y este proceso puede alargarse hasta 16 horas.

COMER CON FRECUENCIA. Ingerir alimentos cada tres horas es fundamental. Cuando no lo hacemos, el organismo entra en modo ahorro, por lo que pueda pasar. Un par de piezas de fruta a media mañana y a media tarde son perfectas: bajas en calorías y sin grasas.

HACER NÚMEROS. Siguiendo todos estos consejos, las cifras cuadran: tres minutos de caminata por aparcar una manzana antes de nuestro destino, seis de subir y bajar escaleras (unas siete plantas al día) y un paseo de seis minutos para ir a comer, suponen 110 calorías quemadas o siete kilos menos al año.