Archivo mensual: septiembre 2012

¿Es el Cerebro del Atleta Distinto del de la Persona Promedio?


Durante los Juegos Olímpicos celebrados en Pekín, atletas de la talla de Usain Bolt y Michael Phelps impactaron al mundo con sus logros y capacidades increíbles. Ante sujetos capaces de tales proezas físicas cabe preguntarse: Además de actuar sobre sus músculos y corazón, ¿el entrenamiento deportivo profesional influirá también sobre el cerebro de los atletas? La respuesta es: Sí. Un nuevo estudio muestra que la concentración de la materia gris cerebral en el tálamo bilateral de los deportistas de alto nivel es drásticamente superior a la de la persona promedio.

Empleando la Resonancia Magnética Nuclear, Wei Gaoxia y Luo Jing, del Instituto de Psicología de la Academia China de Ciencias, llevaron a cabo una investigación pionera sobre la estructura del cerebro de 12 de los mejores atletas chinos de natación. Compararon los resultados con los de 12 estudiantes que coincidían exactamente con los atletas en cuanto a género, edad, peso y otros factores demográficos, y resultó que la densidad de la materia gris cerebral en el tálamo bilateral y en el lóbulo frontal izquierdo era drásticamente superior en el caso de los atletas.

Según investigaciones anteriores, los pacientes afectados por la enfermedad de Huntington y por la de Parkinson, tienen una densidad de materia gris menor que lo normal. La investigación conducida por Wei y Luo probó, desde una perspectiva diferente, la correlación que existe entre la densidad de la materia gris cerebral en el tálamo bilateral y el comportamiento motor humano. La investigación también sugiere que los ejercicios de rehabilitación enfocados hacia el movimiento y las habilidades asociadas pueden aumentar con eficacia la densidad de la materia gris cerebral en el tálamo bilateral.

Los resultados de esta investigación apoyan la hipótesis de que la larga experiencia profesional puede inducir cambios plásticos en las regiones cerebrales asociadas. También refutan la creencia de que los atletas, por estar tan volcados en el cuerpo, tienen mentes simples; en realidad, al darles más capacidad atlética, el entrenamiento hace más complejo su cerebro.

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¿Dónde está el límite? “No sé dónde está el límite, pero si sé dónde no está” Yosef Ajram


Dice que su suerte radica en que desde muy pequeño sabía que quería hacer y qué no. Tan claro lo ha tenido siempre, que abandonó la carrera de Empresariales cuando vió que no le enseñaban lo que le interesaba. Cogió una libreta y se fue a la bolsa, donde simulaba que hacía operaciones para aprender el oficio de broker. Ahora lo compagina con el deporte, y en las dos facetas aplica el lema que lleva tatuado en el pecho: “No sé dónde está el límite, sé donde no está “.

Josef Ajram, la nueva imagen DiR, ha sido el primer español en terminar un ultraman. Una prueba donde se recorren 515 km en tres días: el primer día, 10 km nadando en el mar y 145 km en bicicleta, el segundo, 276 km en bicicleta y el tercer día se corren 84 km (dos maratones). Josef también ha participado cuatro veces en una de las pruebas más duras que existen: la Marathon des Sables, y se está preparando, entre otros, para participar en Hawaii en el EPIC 5, donde se hacen cinco ironmans en cinco días. No se puede decir precisamente que seas un hombre demasiado normal … Sí lo soy! Mira, estoy muy contento, porque ayer hice una charla en ESADE a chicos de entre 19 y 22 años y entendieron mi mensaje: para mí lo más importante es que soy propietario de mi vida. Si tengo que marchar a una competición, me voy aunque arriesgue mi trabajo, porque yo soy mi cabeza. Esto quizás no se ve como lo más normal, pero yo he tenido la suerte de saber siempre lo que quiero hacer y eso me ha ahorrado mucho tiempo. UN HOMBRE CON LOS OBJETIVOS CLAROS ¿Y qué hay que tener para ser un ultraman? ¿Qué te dices a ti mismo cuando las piernas fallan y hay que seguir?… Las piernas te fallan muy pronto, mucho antes lo que la gente se piensa. Después de 60  km ya estás muerto, pero entonces se trata de que mande el aspecto mental para aguantar el dolor. Sí, dolor, no hay otra palabra. Para mí la clave ha sido la técnica de fraccionar los objetivos y no pensar en la meta en global. No tienes que pensar en todos los kilómetros que te faltan, si no fijarse microobjectius. Yo sólo pienso en los siguientes 15 minutos, y luego en los siguientes 15. Todo el mundo es capaz de correr en bicicleta 15 minutos, y cuando pasan estos 15 minutos me doy un pequeño premio. ¿Qué premio te das en medio del desierto?

Sin duda me permito beber agua, y al cabo de 15 minutos me concedo un premio más grande, como un trozo de barrita energética. Yo en mi vida aplico estrictamente el carpe diem, porque lamentablemente la vida te puede pasar de todo en cualquier momento. La vida tiene fecha de caducidad, por eso me dedico a disfrutar del viaje y no me obsesiono tampoco con los resultados. Uno mismo tiene siempre la clave, yo decido lo que quiero. LAS LECCIONES DE UN DEPORTISTA ¿Cuántas horas entrenas? Depende del período en el que estoy: ahora hago unas cuatro horas en bici cada día y corro entre 25 y 30 km. Ayer hice unas tres horas en bici y una hora de Kranking en el DiR. Entreno de 25 a 30 horas a la semana. Tengo un entrenador que me lleva la planificación y ahora, para mí, entrenar ya es como ir a trabajar. Lo tengo clarísimo y no hay opción de faltar.

Desde que participaste en tu primer ironman el año 2004, ¿dirías que has mejorado? Sí, claro que he mejorado! Siempre he hecho deporte. Lo que más me gusta es la bicicleta, y es lo que se me da mejor, sobre todo en largas distancias, porque hay un momento después de muchas horas que lo que cuenta es la capacidad mental. Pero en 2004 se puede decir que no sabía ni nadar, era un total amateur. Ahora ya no pretendo sólo terminar, sino obtener una buena posición.

Además, enseñas lo que has aprendido… Siento que tengo la tarea de enseñar como yo creo que hay que practicar el deporte. Se trata de no obsesionarse con el cronómetro, sino de hacer deporte porque te gusta y disfrutar de la experiencia. Además, es posible compatibilizar el trabajo con el deporte. Yo he tenido siempre claro que tenía que comunicar lo que hacía. Así que el año 2006 creé un blog que ha ido creciendo. Tengo 42.000 seguidores que me siguen.

¿Qué dice tu familia de tus proezas? Está muy orgullosa! Al inicio no les gustó nada que dejara la universidad, y a mi madre siempre la recuerdo sufriendo con estas carreras. Pero ahora están muy contentos. Mi pareja me apoya totalmente. Sería muy duro tener 4.000 seguidores en Twitter y después de que las personas más cercanas no me apoyaran.

¿En qué se parecen y se diferencian tus dos facetas, la de broker y la de deportista? Trabajar en la bolsa y participar en las pruebas deportivas no resulta tan diferente: en los dos escenarios se trata de administrar bien los recursos, de saber hasta dónde puedes llegar, de ser constante y, sobre todo, de no hacer lo que no sabes hacer. Y una faceta ha ayudado la otra: ser broker me hecho mejor deportista y ser deportista, mejor broker. El deporte te da constancia, disciplina y te permite desconectar de la intensidad y la presión que sufres mientras trabajas en bolsa. En el tipo de deporte que hago se trata de coger el ritmo, de trabajar como un diesel. ¿Pero eres más broker o más deportista? Hace siete años la bolsa estaba muy arriba en la mi vida y el deporte era simplemente una afición, pero ahora, fruto de la constancia y la motivación, ha ido creciendo mi faceta deportiva. He ido a muchos eventos deportivos sin presión, lo que también ha formado parte del éxito. Ahora ya se puede decir que soy un profesional del deporte, y esto conlleva un compromiso. Pero el gran reto actual de Josef es su hija Morgana, que tiene 15 meses y de quien lleva tatuado el nombre en la piel. “Quiero ser el mejor padre posible y disfrutar al máximo “, dice.

¿Y cuantos tatuajes llevas?

Ni lo sé. Siempre me digo a mí mismo: “Este será el último “, y luego nunca lo cumplo. Los tatuajes son lo que me da más personalidad y, paradójicamente, lo que más me la quita, porque soy incapaz de cumplir el compromiso conmigo mismo. ¿Los más significativos? El nombre de la mi hija Morgana, y mi lema: “No sé dónde está el límite, sé donde no está “. Y estos tatuajes en las manos que me hizo un griego especializado en símbolos tibetanos y tailandeses con una técnica especial. La cultura asiática me apasiona.

¿Pero eso hace mucho daño, no? ¡Mucho, Mucho! Pero ojalá la vida fuera como un tatuaje: un momento de dolor y luego placer para toda la vida.

ADN PROFESIONAL Josef Ajram nació en Barcelona el 5 de abril de 1978. Es hijo de padre sirio y madre catalana. Con 14 años ya miraba la gente por encima del hombro, porque medía 1,90m de altura. Pero no es un hombre arrogante, sino más bien vergonzoso y humilde. Se define a sí mismo como hiperactivo. “Me cuesta estar sin hacer nada “. Y los hechos así lo corroboran: a los 19 años dejó Empresariales, porque tenía claro que quería trabajar en la bolsa y que en la universidad estaba perdiendo el tiempo. Es el primer español que ha acabado un ultraman, una prueba en la que en tres días se hacen 515 km. Ha participado 4 veces en la  Marathon des Sables y en mayo emprende su próximo reto: participar en la EPIC5 en Hawai. Ha escrito el libro ¿Dónde está el límite? (Ed. Plataforma). Fan de las redes sociales, Josef sigue Clubs DiR en Twitter y Facebook.