Archivo mensual: junio 2013

LAS LESIONES MAS COMUNES DEL CORREDOR


-TENDINITIS ROTULIANA:
El tendón rotuliano forma parte del aparato extensor de la rodilla y une la rótula con la tibia.

Síntomas: se caracteriza por un dolor punzante en el tendón que en estados agudos puede llegar a sentirse incluso mientras estás sentado. Las escaleras son la mayor tortura de quienes la sufren y es una de las lesiones que mas cuesta eliminar.

Causas: mala técnica de carrera; estiramientos pobres o inexistentes (la excesiva tensión del cuádriceps provocando la inflamación e incluso el desgarro de dicho tendón); superficies duras, sobre entrenamiento.

Las claves para la recuperación: fortalecimiento y estiramientos de los cuádriceps , hielo en la zona, y tratamiento de fisioterapia.

TENDINITIS AQUILES:
El tendón de aquiles conecta los músculos de la pantorrilla al talón y se utiliza para caminar, correr y saltar .

Síntomas: dolor en el talón y a lo largo del tendón al caminar o al correr; sensación de rigidez y/o dolor en las mañanas.

Causas: similares causas a la tendinitis rotuliana, mala técnica de carrera; estiramientos pobres o inexistentes (aquí la excesiva tensión se da en los músculos de la pantorrilla afectando al tendón); superficies duras, sobre entrenamiento.

Las claves para la recuperación: estiramientos de los músculos de la pantorrilla, hielo, bajar la carga de entrenamientos y fisioterapia.

-SINDORME DE LA CINTILLA ILIOTIBIAL:
La banda iliotibial sirve de tensor lateral y se encuentra a nivel del muslo y se inserta desde la cadera hasta la parte inferior de la rodilla a nivel de la tibia. Este tensor es fundamental para poder mantener la estabilidad lateral a nivel de la rodilla.

Síntomas: Se caracteriza por un dolor que puede llegar a ser muy intenso (como si te estuvieran clavando algo) por el costado externo que puede ir desde el muslo a la rodilla. Las molestias aparecen, al principio, después de varios kilómetros de carrera, aumentando en terreno ondulado o en superficies duras no planas. Es frecuente que estas molestias aparezcan al aumentar la zancada. Posteriormente, son cada vez más precoces y molestas en actividades cotidianas y su intensidad puede obligar al corredor a interrumpir su actividad.

Causas: correr regularmente en terrenos no uniformes (obligan a una pierna trabajar mas que la otra) o entrenamientos en cuestas (bajando), estiramientos deficitarios; la mala técnica de carrera también influye.

Las claves para la recuperación: estiramientos de la banda y cuádriceps ; evitar los terrenos no uniformes; aplicación de frío localizado y muy importante la fisioterapia.

-PERIOSTITIS TIBIAL:
El periostio tibial es la membrana que cubre a la tibia y su inflamación por sobreuso general la periostitis.

Síntomas: dolor en la cara interna de la pierna a lo largo de la tibia. En grados avanzados de la lesión puede llegar a producir fracturas por estrés de la tibia.

Causas: Aumento abrupto de las cargas de entrenamiento, músculos no estirados y mala técnica de carrera.

LAS CLAVES PARA LA RECUPERACIÓN:

– BAJAR LA INTENSIDAD DE LOS ENTRENAMIENTOS.
– REALIZAR ESTIRAMIENTOS.
– APLICACIÓN DE HIELO.
– NO CORRER POR TERRENO DURO.
– IMPORTANTÍSIMO””FISIOTERAPIA PRECOZ””.

lesiones

ROTURA FIBRILAR

La rotura de fibras es una lesión de partes blandas encuadrada dentro de las lesiones producidas por un traumatismo indirecto. Las lesiones musculares obedecen en general a dos mecanismos lesionales: 1) distensión (“estiramiento muscular”, las roturas fibrilares se clasifican es este punto) y 2) traumatismo directo que produce contusión del músculo. También ocurren desgarros (laceraciones) musculares, pero son poco frecuentes el la práctica deportiva. En este caso, nos vamos a centrar en las lesiones musculares mencionadas en el punto 1).

Una rotura fibrilar es una lesión no muy grave en la que se afectan las fibras que forman el vientre muscular.
La gravedad de la lesión dependerá del número de fibras afectadas, pudiendo llegar incluso a la rotura total del músculo.
Existen 3 grados de rotura fibrilar dependiendo del número de fibras lesionadas.
Las distensiones musculares (o roturas fibrilares) se producen por lo general a nivel de la unión musculotendinosa, durante un episodio de actividad muscular excéntrica máxima.
Los esprínteres o velocistas muestran especial predisposición a este tipo de lesiones.
Cabe destacar que los músculos más afectados son los biarticulares, como por ejemplo los isquiotibiales, los gemelos y los aductores de cadera.

Normalmente, las roturas de fibras ocurren cuando la demanda sobre un músculo excede su fuerza innata, por ejemplo en paradas bruscas, deceleraciones, aceleraciones rápidas, etc…
Las fibras se rompen porque se sobrepasa de manera excesiva la elasticidad fisiológica del vientre muscular.
En lesiones leves, puede ser que el sujeto pueda terminar la actividad, aunque existe el riesgo de que la lesión empeore por el esfuerzo. En lesiones más importantes, el deportista siente un dolor súbito en el momento de la lesión, el cual recuerda con exactitud, y no puede terminar la práctica deportiva.
Luego de la lesión, persiste la hipersensibilidad con dolor incluso en reposo, y se agrega una disminución de la función contráctil.

Otro signo característico es la hinchazón secundaria a sangrado o edema subsiguiente. Todos los tipos de lesión muscular, independientemente de su causa, se asocian con sangrado muscular interno. Esto sucede porque el muscular es un sistema bien vascularizado y porque el flujo sanguíneo regional suele ser elevado en el momento de la lesión.
Por consiguiente, son comunes los hematomas. La lesión y el sangrado tisular provocan una reacción inflamatoria; esta reacción constituye la base de la respuesta reparadora que conduce a la formación de tejido cictrizal. Después de una lesión muscular significativa, la regeneración tisular muscular es de escasa magnitud y el tejido lesionado es más bien reemplazado por tejido fibroso cicatrizal que carece de propiedades contráctiles, lo que incrementa el riesgo de lesiones recurrentes.Como prevención para posibles lesiones o recaídas, se deben tener en cuenta varios aspectos antes de realizar cualquier actividad física de forma segura:

• Es muy importante realizar un buen calentamiento previo a cualquier actividad física. La entrada en calor tiene por objeto aumentar la temperatura muscular entre 1 o 2 grados, lo que hace que el músculo esté más flexible previniendo las lesiones.
De la misma manera, la vuelta a la calma de una forma continuada contribuye a eliminar los productos de desecho producidos durante el ejercicio. Estirar al finalizar la práctica deportiva evita sobrecargas musculares y mejora la función muscular.

• Los ejercicios de fuerza contribuyen a que los músculos en conjunto trabajen en forma coordinada; si agregamos trabajos de propiocepción se logrará que la dinámica muscular funcione en armonía, evitando lesiones.

• La dieta también cumple un papel importante ya que si el aporte de hidratos de carbono no es el adecuado, la lesión puede aparecer por estar el músculo fatigado al no tener el aporte energético necesario.

Grados de rotura fibrilar

Rotura fibrilar de grado 1

Es la más frecuente y corresponde a una rotura microscópica en la que sólo unas fibrillas musculares son lesionadas.
Existe hemorragia local y equimosis por debajo del nivel de la lesión.
Al ser de tamaño reducido, no suelen ser visibles en la ecografía. El paciente refiere dolor que aparece de forma instantánea al producirse la lesión, habrá impotencia funcional y no podrá terminar la práctica deportiva. Con el reposo disminuye el dolor pero éste se reproduce con la presión o el movimiento.

Además, habrá dolor al estiramiento pasivo, y los movimientos pasivos estarán afectados si la lesión es evidente. Existirá dolor a la contracción isométrica, y los movimientos activos y contrarresistidos serán dolorosos.
La musculatura estará contracturada por la lesión.

Rotura fibrilar de grado 2

Cuando existe una solución de continuidad macroscópica de las fibras musculares, pero sin afectar por completo al cuerpo muscular. Con la ecografía se pueden visualizar la lesión muscular y el hematoma acompañante. Si la ruptura es superior al 30% del cuerpo muscular, se ha de plantear intervención quirúrgica.

Rotura de fibras de grado 3

Es la ruptura total del músculo. Se rompen totalmente las fibras, separándose ambos extremos musculares con una retracción de los vientres musculares, que se retraen y se contraen. Cursan con intenso dolor e impotencia funcional completa. Es dolor que no cede, y normalmente suele aumentar. Se produce por movimientos bruscos de gran intensidad, con sensación de desgarramiento. Existe gran tumoración y equimosis.

rotura

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Drazen Petrovic en 20 historias: De los paraguazos de su madre a motivarse cantando “hijo de p…”


ivan anero

Drazen Petrovic (Croacia, 1964), el mejor jugador europeo de la historia, se dejó la vida en una carretera alemana hace hoy 20 años. El Genio de Sibenik no pudo driblar al destino. Para el recuerdo quedan sus humillaciones al Madrid con la Cibona, sus 62 puntos, ya con los blancos, en la final de la Recopa y su conquista de la NBA, sufriendo con los Blazers y triunfando con los Nets. Rememoramos la vida, las hazañas y la personalidad del mito a través de 20 historias.

1 Su madre, a paraguazos con los rivales para protegerle
En 1987, durante la Universiada de Zagreb, la aún Yugoslavia de Petrovic se enfrentaba a Estados Unidos. En un momento del partido se produjo un conato de pelea y varios jugadores -entre ellos Drazen- acabaron por el suelo. Biserka, su madre, saltó a la cancha paraguas en mano y se lió a bastonazos con los rivales. Las fuerzas de seguridad tuvieron que intervenir para separarla.

2 Madrugaba para hacer 500 tiros antes de irse al colegio
Petrovic nació con talento, pero nadie trabajó tanto como él para moldearlo. Siendo un chaval, se levantaba a las siete de la mañana para hacer 500 tiros antes de ir al colegio. En 1982, tras perder la Cibona la Korac ante el Limoges, fue tal su frustración que a partir de entonces decidió entrenarse entre seis y ocho horas diarias.

3 Una sesión de tiro de castigo de madrugada por fallar
En la temporada 88-89 jugó con el Madrid, donde dejó muestras de su profesionalidad. Nunca se iba a casa sin haber encestado antes 100 triples. Le bastaba con tirar 115 ó 120 veces. Un día, falló dos tiros claves jugando en Valladolid y el Madrid perdió. De vuelta, pasada la medianoche, pidió las llaves del pabellón y estuvo tirando hasta las tres de la madrugada.

4 Anotó 112 puntos (40/60) en un partido con la Cibona
En la temporada 84-85, en su primer año en la Cibona, Drazen anotó 112 puntos en un partido ante el Smelt Olimpia. Sólo tenía 18 años, pero sus rivales fueron incapaces de contener su caudal ofensivo. Firmó 40/60 tiros de campo y la Cibona ganó 158-77.

5 Competitividad extrema: su hermano, un enemigo más
En 1989, durante la semifinal de la Recopa, el Madrid de Drazen visitó a la Cibona de su hermano Aza. Los blancos ganaban por un punto y Drazen iba a lanzar dos tiros libres cuando su hermano, sabedor de que les eliminarían en Madrid, le dijo que fallase para que al menos cobrasen la prima. Drazen le miró y anotó los dos tiros. En el parqué no reconocía ni a su padre.

6 Ocho triples seguidos para dar la vuelta a un partido
Una de sus rachas más increíbles tuvo lugar en un partido de Liga Europea entre la Cibona y el Limoges. En el minuto 13 los croatas perdían por 19. Entonces apareció Drazen para anotar ocho triples consecutivos y culminar, él solo, un parcial de 24-2 con el que dio la vuelta al partido.

7 Escupitajo a Neyro y multa ficticia por sus malos modos
En una semifinal del Torneo de Puerto Real, Petrovic se calentó porque Neyro le había pitado una técnica y su reacción fue escupirle. El árbitro le expulsó y el torneo quiso sancionarle dejándole fuera de la final. Pero el alcalde de Puerto Real, Pepe Barroso, dijo que si Petrovic no jugaba suspendía el torneo. Todo se arregló con una multa de 200.000 pesetas que Petrovic nunca pagó. Fue un paripé.

8 Su decisión: “Si Aíto no me quiere, habla con el Madrid”
En 1988 Petrovic estuvo a punto de convertirse en jugador del Barcelona, pero los azulgranas tardaron mucho en decidirse. Drazen, al enterarse de su indecisión, fue claro con su agente: “Si Aíto no me quiere, habla con el Madrid”. A los dos días, Mendoza cerró en dos minutos su fichaje en el restaurante José Luis.

9 Un antitabaco radical que tampoco bebía alcohol
No soportaba estar junto a alguien que estuviese fumando. Un día se enfadó con su representante porque le firmó un contrato con Winston. Estuvo varios días sin hablarle, hasta que vio lo que le pagaban. También odiaba el alcohol: “Es malo para los músculos”, decía.

10 El “hijo de p…” su canción favorita en territorio hostil 
Drazen era odiado en muchas canchas y antes de jugar en muchas de ellas, se empleaba en la víspera y en el día del partido tarareando el famoso estribillo de “Hijo de p…” que luego escucharía en las gradas contra él. Esa cancioncilla le encantaba y le motivaba.

11 El día de su muerte, Drazen no pudo driblar al destino 
Petrovic murió el 7 de junio de 1993. Croacia acababa de jugar un partido del Preeuropeo en Polonia. Él, tocado de un tobillo, ni jugó. A la vuelta, había facturado su maleta, pero un amigo le invitó a pasar la noche en Frankfurt y aceptó. Fue hacia allá en el coche de una amiga, un Golf GTI. Era un día lluvioso, su amiga entró fuerte en una curva y el coche se empotró contra un camión.

12 La guerra truncó la amistad con Divac, su mejor amigo
Vlade Divac se convirtió en el mejor amigo de Drazen, una amistad forjada en la selección de Yugoslavia desde sus categorías inferiores. En la NBA, Divac fue su confesor cuando Petrovic no jugaba en Portland y estaba deprimido. Sin embargo, con la guerra de los Balcanes, Drazen le retiró hasta el saludo a su amigo.

13 Llevaba el número 3 porque quería ser el mejor triplista 
Biserka, su madre, se lo confesó a Jordi Sampietro, bloggero de MARCA.com: “Una de las razones por las que Drazen llevaba el número 3 en los Nets era demostrar que él era el mejor tirador de tres… ¡y estadísticamente lo consiguió!”.

14 El día que anotó 62 puntos en la final de la Recopa 
Final de la Recopa de 1989. Petrovic anota 62 puntos y da el triunfo al Madrid por 117-113 ante el Snaidero. Los blancos ganan el título, pero el ambiente en el equipo quedó enrarecido. Los pesos pesados, sobre todo Fernando Martín, no aguantaban su individualismo.

15 Hubiese sido el escolta NBA mejor pagado tras Jordan 
Cuando murió, los Nets estaban a punto de ofrecerle ampliar su contrato cinco años más. Ganaría menos de lo que le ofrecía el Panathinaikos, pero lo suficiente como para ser el segundo escolta mejor pagado de la NBA. Sólo le habría superado Michael Jordan.

16 El jugador mejor pagado, pero el más desgraciado 
Rick Adelman, actual entrenador de Ricky, fue su técnico en Portland, donde apenas le dio minutos. Sólo 12,6 de media. “Soy el jugador mejor pagado de la NBA. Estoy ganando millones de dólares por jugar cinco minutos por partido”, decía Petrovic.

17 La Liga de Petrovic acabó siendo la Liga de Neyro 
La Liga de 1989 iba a ser la de Petrovic, pero acabó siendo la de Neyro. El colegiado cobró protagonismo en el último encuentro de la final. La ganó el Barça después de que los blancos terminaran con cuatro jugadores por culpa de las expulsiones y las faltas.

18 Su muerte condicionó para mal el futuro de los Nets 
Willis Reed, por entonces mánager general de los Nets, aseguró que la muerte de Petrovic supuso un retroceso para la franquicia: “Fue devastador. El futuro del equipo habría sido diferente con él vivo. No hay duda. Era esa clase de jugadores que cambia el destino”.

19 Las dos supervivientes del accidente que le costó la vida
El día del accidente conducía Klara Szalantzy, novia de Drazen y que rehizo su vida junto al ex futbolista alemán Oliver Bierhoff. También viajaba Hilal Ebedel, una jugadora de básket que tuvo que poner fin a su carrera, perdió la memoria y sufrió graves crisis mentales.

20 Respeto unánime de las grandes leyendas de la NBA 
Petrovic fue admirado por las leyendas de la NBA. Jordan le ensalzó: “Era un reto jugar contra él, lo hacía todo con una gran agresividad”. Phil Jackson también alabó sus condiciones: “Habría sido uno de los grandes”. Chuck Daly, su técnico en los Nets, le adoraba: “No había en toda la NBA un tirador con su calidad”.